viernes, 3 de agosto de 2012

Evolución del culto


EVOLUCION DE LA DIVINIDAD.

Algunos de los adeptos al ocultismo afirmarían que su actuar se guía a cierta divinidad o entidad externa a la condición humana, llamadoras de distintas maneras y con amplias consideraciones.

Sin ánimos de ofensa a ningún ser, a acto seguido se plateara lo que se conceptualiza como la evolución de la divinidad -que en realidad no es muy distinta a la evolución del intelecto humano-.

La evolución divina no significa dentro del contexto total de esta obra la derrocacion de dichas formas --pues eso es lo que son- sino que, esta evolución es bien, manifiesto del cambio en el entendimiento de lo divino en la psique humana en correspondencia a su propio desarrollo como ser pensante.

En un primer momento nos encontramos ante el reconocimiento del ser humano como animal, animal exiliado de sus elementos puramente instintivos para estos ser nutridos con la razón y la conciencia; asi es como nuestra esencia es una yuxtaposición entre el ser puro y salvaje, y el animal domestico.
Asi es como en respuesta a esa realidad ambivalente nacen los dioses de la naturaleza y sus guardianes como formas animales aunque con capacidad racional.

En este punto es donde el humano intenta conciliar su origen animal con su condición de ser social y por ende llega a comprender que la naturaleza es también conciencia y poder viendo en el sol, la luna, el agua, el fuego, el aire, la tierra y sus manifestaciones la síntesis del mundo, al fin la vida tiene un sentido según los ciclos de la luna, el sol y las estaciones. El hombre se concilia con su esencia animal a aparentemente acepta sus instintos.

Después se llego al punto intermedio, es decir, la naturaleza era divinidad con atributos humanos y nacen los dioses de los elementos con atributos humanoides, dioses morfología humana y animal a la vez que extienden su poder sobre los elementos. Aquí emerge la figura del sacerdote, del mensajero de los dioses pilar de organizaciones gubernamentales y económicas.

Este parece un panorama perfecto para todos, la divinidad y la humanidad parecen converger armónicamente en beneficio mutuo, ambos en busca del progreso, el hombre madura y se organiza buscando entender su mundo, intentando trascender y es asi como la divinidad su poder ante la veneración de sus criaturas que los tienen como sus guardianes.

El hombre protegido por su dios o dioses y la divinidad nutrida de esta fe, pero una vez mas sigue con un tropiezo en su mundo perfecto: el sacerdote, el hombre y sus dioses, todos obedientes a su esencia salvaje duermen en el sueño de la ambición y su sistema cae ese que era equilibrio entre ellos ahora no sirve ni a la divinidad ni al hombre solo a la ambición y su sistema muere; el sacerdote se autoproclama único poseedor de la verdad.

El culto ya no es mas culto al saber, el súbdito se cansa de su papel pasivo en la divinidad y su deseo de verdad traspasa lo establecido, mientras el sacerdote aprovecha ese debilitamiento para contaminar sus mentes con miedo y falsa obediencia. El culto ya no era mas un camino de armonía sino un manifiesto de temor.

Los dioses ahora temerosos y débiles en desesperanza comienza el derramamiento de sangre, pues al no poder nutriese de sus alabanzas gozan del dolor humano mientras que el hombre de culto comienza a cuestionarse en por sus dioses festejan con el odio y la muerte.

Se ha rompido el equilibrio, ahora el culto es institución de la avaricia y ya no es mas espejo de la verdad, es a partir de aquí donde esa debilidad se pretende sanar con el concepto de culpa. Ahora la miseria y la muerte no son resultado del actuar divino sino que el hombre se equivoco pero en que nos equivocamos en creer o en dejar de hacerlo??

Derechos reservados. Darkcastle 2012.

1 comentario:

  1. Solo la verdad y nada mas que esta puede sacar la luz de la obscuridad. Maravilloso escrito, muy bien logrado.

    ResponderEliminar